Madrid: Museo de escultura al aire libre
La mañana era de invierno; el sol, lateral, frío y bobo. Soplaba el viento del norte y la sensación de desamparo era todavía más intensa. Me gustaba el efecto de la sombra del enrejado orlada por uno de los brazos de La Sirena Varada. Cuando la niña pasó, la foto ya estaba allí.
© Jose Angel F. |
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